LA MUJER QUE NUNCA PARABA DE HABLAR DE LEON

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LA MUJER QUE NUNCA PARABA DE HABLAR DE LEON

Mensaje  LEON GETZEL el Vie Sep 04, 2009 4:57 pm

En el rancho La FELICIDA, como un presagio anunciaba algo, don Ñaupa se levantó y en lugar de tomarse unos amargos se tomó un tinto. Nunca lo había hecho, el alcohol lo dejaba para cuando jugara al truco en la pulpería lo haría para que le diera ánimo, para mentir o gritar truco, también en algún asado para que baje el costillar.

Pero ahora de madrugada tomar un tinto a secas era algo que lo dejó pensando. Calentó el agua, y sentadito en su tronquito se tomó unos amargos, mientras tanto carpeteaba todo.

El cielo estaba encapotado, algunos rayos se veían en el horizonte, un viento que venía de la cañada traía olor a tierra mojada, señal que estaba lloviendo.

-Siguro que se viene pa acá, via meter en el corral las vacas y salió hacia el potrero.

El aguacero llegó y no era una llovizna, era agua en baldes.Se quedó en el alero y miraba como se inundaba todo.

-Viene bien esta agua, hacía falta.

Cuando entró al rancho se preguntó:

-¿Porqué me tomé el vinito? Su instinto le decía que algo había pasado

Se acostó esperando que capeara.Tuvo pesadillas, soñó con muertos, y cuando se despertó no se sentía bien.

La lluvia pasó, se le ocurrió ir a la pulpería del pueblo para jugarse un truco, ensilló el zaino y salió.

Era lindo recorrer el campo y verlo mojado, las plantas parecían que cantaban, la huella mojada era un barro que le gustaba ver, se sentía mejor. Cuando llegó, se apeó del zaino, lo ató al palenque, entró saludando.

-Guenas y santas, ¿Qué tal andan los parroquianos? Contestaron todos:

-Guenas don Ñaupa.

Ermenegildo le preguntó.

-¿Tan temprano dispué de la yuvia, ni que fuera sapo?

- Es mejor ser un sapo y no lengua larga como vos.

Pero como Ermenegildo no se rió, lo miró y le pregunto:

-¿Pasa algo por aquí?

- Si, don Ñaupa , malas noticias, se murió Cachilo.

Se quedó frío don Ñaupa, pensó en su presentimiento.

-¿Cuándo?

- Anoche, le agarró un síncope,dicen, quedó seco de golpe.

-¿ Ande lo velan?

-En la comesaría porque en el rancho yueve.

Había muerto un amigo.

-Gracias Ermenegildo via dir pa ayá

Se fue caminando. En el pueblo todo estaba cerrado, había duelo.

Cuando entró había mujeres llorando, una señora estaba apoyada sobre el féretro. Cuando lo vió a don Ñaupa le dijo:

-Que disgracia don Ñaupa, se me murió Cachilo, y lo abrazó.

-Tranquila Carmen, asi es la vida,, era un buen paisano, yo lo apreciaba.

-Si, era un santo nunca ofendió a nadie, fue honesto, trabajador, y áhura me ha dejado sin su cariño, aunque no vivíamos juntos él me visitaba y me ayudaba, me traía regalos, me limpiaba la casa, me hacía las compras, me atendía los hijos, y me daba mucho cariño, tambien me daba patacones, era un santo mi Cachilo y se puso a llorar.

Don Ñaupa la miró sorprendido de lo que le dijo y pensó, había sido sonso Cachilo, pero la consoló diciéndole que el TATA DIOS lo va a recibir en el paraíso.

Carmen seguía llorando y no dejaba de hablar.

Don Ñaupa se puso mal, no dejaba de hablar, seguía con historias de su vida con él, se sentaron y tomando café que le sirvieron hablaba y hablaba.

Entraba gente al velorio, todos callados escuchaban a Carmen, don Ñaupa se quería ir pero no lo dejaba.

-Yo lo quería mucho a Cachilo, y ahura, ¿Quién me va a limpiar el galpón, darle comida a las gayinas, yevar los chicos pa la escuela, y el cariño que me daba, con decirle que nos acostábamos a la mañana y no nos levantábamos hasta la tardecita pa ir a bucar los chicos, dispué a la noche compraba mortadela, queso, me hacía un puchero de gayina, tomábamos vino que había traido de la pulpería, y dispué nos acostábamos de nuevo y me hacía cariñitos hasta la madrugada.

¡ Cómo lo via a extrañar a mi Cachilo!

Don Ñaupa seguía oyendo y no podía creer lo que oía, pero cuando intentaba irse no lo dejaba.

El entierro se haría ese mismo día, don Ñaupa sabía que todo el pueblo estaría. Decidió quedarse y asi cumplir con el finado. Mientras tanto Carmen no dejaba de hablar, le contó cuando lo conoció, el gran idilio que tuvo con él, como se enamoraron, el árbol donde le dio el primer beso y toda la historia de su amor.

Don Ñaupa no aguantaba mas, se tomó unas cañas para cambiar de conversación pero nada, Carmen seguía con lo suyo, don Ñaupa le invitó con caña y aceptó y después se tomó otra y al rato otra y no acostumbrada a tomar se emborrachó.¡Para qué! Se puso a cantar, no la paraba nadie, mientras cantaba se mandaba un lloriqueo. Siguió cantando y tomando.

La gente en el velatorio no sabían que actitud tomar, se acercaron unas parientes y amigas y todo fue en vano, el alcohol hizo lo suyo, ahora también pataleaba, se subió arriba del féretro y se puso a bailar, intervino el comisario y se la llevaron.

Don Ñaupa se sentó, no dijo mas nada, fue al entierro, no hablaba, cuando llegó a su rancho todavía sentía las palabras de Carmen, se le habian metido dentro de él como sanguijuelas, no sabiendo que mas hacer subió al zaino y salió al galope por los alfalfares gritando ¡No me hables mas Carmen y cuando volvió se sentó a matear, y ya mas tranquilo se dijo:

¡ Ahura sé porque te has muerto Cachilo!

La noche llegó a su rancho, don Ñaupa no la sintió hablar mas.

LEON GETZEL

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Re: LA MUJER QUE NUNCA PARABA DE HABLAR DE LEON

Mensaje  -alecs- el Sáb Sep 05, 2009 2:46 am

Que tal León... Very Happy

Yo he visto que muchas mujeres hablan y hablan hasta que piensan que han conseguido lo que buscaban...y otras que no lo hacen por nada hasta que no hayan conseguido qué buscar... Very Happy

que tengas un sábado tranquilo

alecs.

-alecs-

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