CAITULOS 3Y4 DE MALIDICENCIA DE LEON

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CAITULOS 3Y4 DE MALIDICENCIA DE LEON

Mensaje  LEON GETZEL el Dom Jul 12, 2009 6:47 pm

En su rancho don Eustaquio vivia la odisea de no saber que iba a pasar. La Jacinta era un alma en pena, no hacía mas que llorar y se la veía desaliñada.

Al no tener noticias, don Eustaquio decidió hacerse una escapada al pueblo.

Se dio cuenta que lo miraban como bicho raro, los saludos eran puro compromiso, sin embargo en la pulpería lo trataron bien.

El pulpero lo llamó en un aparte y le dijo: --Mire Eustaquio, me voy a sincerar porque usté y yo somos viejos amigos, la gente está enterada de lo que le pasó a la Jacinta, y gueno no lo ven bien, asi que no se enoje con nadie. Tenga paciencia, ya todo pasará, --Si Hermenegildo lo comprendo pero estoy sufriendo mucho y he venido pa ver si lo encuentro a Carlos pa hablar con él. – No lo he visto desde hace un par de días, será porque está avergonzado, digo yo. – No lo se pero tengo que encontrarlo.-

Gueno a lo mejor viene.-

Salió don Eustaquio y caminando por el pueblo era como si estuviera en el Polo, nadie se acercaba para conversar. Contrariado montó el pingo y se fue.

Mientras tanto don Ñaupa esperaba en su rancho tranquilo las novedades.

Y llegaron. A galope tendido apareció el comisario con varios milicos. Se apearon y al rato le dijeron que traían malas noticias.

El Carlos con otros habian cuatrereado ganado en la Estancia LOS QUIRQUINCHOS de don Fulgencio, que estaba mal herido para morirse.

Cuando don Ñaupa escuchó era una puñalada que sintió en el pecho, escuchó tranquilo y preguntó: - Está seguro comesario? –

Por supuesto, anduvo a los balazos corriendo los animales y lo hirió a don Fulgencio que está grave.—Iba acompañado de cuatro o cinco cuatreros, vine a verlo a usté para que me ayude a perseguirlo, dicen que salió pal lado de Las Margaritas.

Don Ñaupa dijo: Ta bien comesario, quiero que nos sentemos a conviersar y dispué si me permite le digo mi parecer.

Mate va mate viene se hizo larga. Era para don Ñaupa una triste misión, después de la última conversación con Carlos le parecía mentira que ocurriera esto. Pero comprendió que los malos deben pagar. Asi que aceptó. Saldrían de madrugada.



FIN DEL TERCER CAPITULO

Leon



CAPITULO CUARTO



Mientras tanto don Fulgencio, dueño de LOS QUIRQUINCHOS, estaba agonizando, los familiares rezaban, los hijos, preparaban la venganza. Conocedores de la misión del comisario, esperaban que hacer. Los retenía solamente el estado de Fulgencio.

En el pueblo era el comentario general, el pulpero le decía a los parroquianos:- ¡ Quién diría que el Carlos se hiciera malechor! -- Hombre con quien daba gusto coviersar. Me dijo en una oportunidad de planes para su futuro, y ahura de no creer.—

En el rancho de don Ñaupa se prepararon todos para la persecución. Don Ñaupa que era vaquiano para eso, cargó las boliadoras, caña y vino para entonarse, al zaino le puso pretal con cuero para protegerlo, se puso espuelas, lo que nunca, el facón de plata, que lo usaba para algo muy importante, sombrero aludo de fieltro, bombachas bien anchas, y calzó botas de cuero.

La fusta para azicatear, un poncho, y en las alforjas colgadas en los costados de todo, el mate infaltable, la pava negra y bidones de agua de pozo, yerba taragui.

Todos estaban preparados, era largo el camino, muchas leguas para recorrer. Entre los milicos había un mulato que era conocedor de la zona, vaquiano sabía que para que el ganado bebiera agua tenían que costear el río Colastiné. Don Ñaupa pensó igual y salieron al galope los seis.

El comisario estaba contento porque cundía buena honda, todos estaban deseosos de capturar al Carlos y sus secuaces.

Varios días pasaron de la salida, noches acompañadas de guitarreadas, entrelazando amistad, era un buen grupo, era la ley contra la delincuencia.

Don Ñaupa recordaba viejos tiemposm y cuando contaba algo era buena palabra, respetada porque eran verdades.

Se acordó cuando lo buscó al malechor Pancrasio, que le robó unas vacas y cuando lo encontró estaba tirado en el suelo muerto, a él lo asaltaron también y las vacas muertas de sed.

Triste historia que recordaba.

Pero no todo era triste se cantó una improvisación:

Queridos correligionarios

Quiero cantarles mi canto

Como cantan los zorzales.

La noche con sus estreyas

Me inspiran para decirles

Que mi alma esta iluminada

por una estrella lejana.

Les envío en mi cantar

Mi canto para decirles

Que los recuerdo siempre.

Y para terminar les digo

Que cantaré mientras viva

Para que ellos me escuchen

Para mandarles mi amor.

Y asi don Ñaupa noche a noche, cantaba, contaba cuentos.

Amaneció lloviendo, los pingos resbalaban, se hizo larga la travesía, no había huellas ni senderos, era lindar para el sur, costeando el Colastiné. El mulato miraba con mirada de águila el horizonte.

Don Ñaupa le preguntó: y de hay mi amigo, ¿ Ve algo?—Nada se ve. Me molesta la niebla, la yuvia me trae problemas, y me quedo corto pa mirar lejos.

Quedó hay la cosa. Don Ñaupa estaba cansado, la troteada ya no era para él, no veía la hora de encontrarse con los forajidos y terminar. Mientras en sus pensamientos el dolor de ver como la felicidad se escapa de los hombres por la codicia. La desilusión de la Jacinta, don Eustaquio afrontar su destino.

Llegó la noche. Todos calados hasta los huesos, prendieron fuego, arrimados sentían ese calor que los calentaba.

Uno de los milicos se enfermó. Lo taparon bien, volaba de fiebre, le dieron caña, le friccionaron la espalda, el pecho con unguento de caballo. Cura segura dijo un milico, yo si habré curado cabayos. Se miraron todos y pensaron lo mismo.

Por suerte amainó, el sol apareció en la madrugada, y apareció el mulato que sin decir nada esa noche se había ido a investigar. Gritó:

Están cerca de aquí. Cuando el comisario sintió eso, empezó a dar órdenes. Se preparon para el ataque. El mulato les dijo que estaban mateando, eran como diez. Son el doble que nosotros dijo el comisario pero no importa a hay que peliar.

Montaron y salieron. A paso de caballo fueron costeando y sintieron como el ganado mujía. Se reían todos. De un fuego apagado salía humo. Era buen momento para atacar. Sigilosos todos esperaban la órden del comisario. Ya cerca de ellos gritó el comisario: al ataque, y se produjo el encontronazo, ponchos en mano, facón el la otra se trenzaron. Solo se oían gritos, forcejeos, uno de ellos cayó ensangrentado, otro atacó de atrás y lo chuzió al mulato que cayó herido, pero un milico lo remató al atacante y lo dejó muerto. Eran muchos, cuatro contra nueve, don Ñaupa enfrentó a dos al mismo tiempo y lo cercaron, daban vueltas alrededor de él como viboras, don Ñaupa no desesperó y se tiró a fondo de uno de los dos, lo hirió y cuando de atrás lo atacó el otro se dio vuelta y le clavó el facón, se le vino otro encima y lo abarajo en el aire, lo envolvió con el pocho y ciego el otro recibió el facón en el pecho, el comisario peliaba contra Carlos que estaba asustado y se quedó parado, gritaba: no me maten.

Cuando don Ñaupa sintió eso se arrimó y le dijo gritando: peliá cobarde morí en la ley, se escapó el Carlos lo siguieron dos, lo alcanzaron y al rato era hombre muerto.

Los demás escaparon como ratas.

Se juntaron el comisario los milicos que eran dos y don Ñaupa Enterraron los muertos. Rezaron, fue un triste momento.

La misión fue cumplida, había que arriar el ganado, pero primero descansaron. Organizaron la vuelta.



FIN DEL CAPITULO CUARTO

Leon

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Luchar contra a injusticia,y el ladroneo!!

Mensaje  catalina el Vie Jul 17, 2009 12:16 am

Nunca es justificado el matar a una persona aunque sea un mal hechor.Pero en este caso de los cuatrero estaba más que justificado,pues lo que no era justo es robar las propiedades de los demás.Así que muy bien León a los malos hay que enseñarles!! Si es posible hacer lo por las buenas ,pero si no desean aprender,para eso existe la justicia.Y si antes se es justo ,y se olvida la justicia ,entonces hay que actuar.Como siempre y como todos su historias.contienen una enseñanzas.Venga León un abrazo para su esposa ,y como siempre para usted---Manuelita-- Surprised Surprised Surprised Smile Smile Smile Smile

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PARA CATALINA LA GRANDE. LEON

Mensaje  LEON GETZEL el Vie Jul 17, 2009 6:08 am

catalina escribió:Nunca es justificado el matar a una persona aunque sea un mal hechor.Pero en este caso de los cuatrero estaba más que justificado,pues lo que no era justo es robar las propiedades de los demás.Así que muy bien León a los malos hay que enseñarles!! Si es posible hacer lo por las buenas ,pero si no desean aprender,para eso existe la justicia.Y si antes se es justo ,y se olvida la justicia ,entonces hay que actuar.Como siempre y como todos su historias.contienen una enseñanzas.Venga León un abrazo para su esposa ,y como siempre para usted---Manuelita-- Surprised Surprised Surprised Smile Smile Smile Smile

Querida Catalina-Manuelita la grande:

Estoy contento que te haya gustado el tema. Con respesto a la muerte de Carlos el malechor era muy común en aquellos tiempos matar un cuatrero.
Yo no lo hubiera hecho pero como no intervengo en esa cuestión sino solo los personajes está fuera de mi juridicción como dicen los jueces.
Bueno Manuelta te mando muchso besos y un abrazo y gracias.
Mi señora retribuye tu saludo.
Chauuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
Leonnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn

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Re: CAITULOS 3Y4 DE MALIDICENCIA DE LEON

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